{"id":4051,"date":"2015-04-08T11:02:38","date_gmt":"2015-04-08T14:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/ve-global.org\/?p=4051"},"modified":"2015-04-08T11:08:56","modified_gmt":"2015-04-08T14:08:56","slug":"son-las-pequenas-cosas-que-cuentan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/son-las-pequenas-cosas-que-cuentan\/","title":{"rendered":"Son las Peque\u00f1as Cosas que Cuentan"},"content":{"rendered":"<p>Mirando Marean, Voluntario de VE Global, enero 2015<\/p>\n<p>Es un refr\u00e1n com\u00fan que las peque\u00f1as cosas de la vida son las que cuentan, pero esta filosof\u00eda no se aprecia frecuentemente. Antes de lanzarme a explicar por qu\u00e9 las peque\u00f1as cosas son de verdad las m\u00e1s grandes, les contar\u00e9 una historia que me hizo pensar en este concepto en el primer lugar:<br \/>\nEn un d\u00eda normal en el hogar, una de las t\u00edas me pidi\u00f3 llevarle a M (la ni\u00f1a de tres a\u00f1os m\u00e1s linda del mundo) a la tienda para comprar un koyak, un chupete dulce. En ese momento no ten\u00eda idea qu\u00e9 significaba la palabra, ni tampoco donde quedaba la tienda, pero la t\u00eda me aseguraba que M sab\u00eda todo lo necesario para llegar. As\u00ed sal\u00ed del hogar, juntas de la mano con M, y dej\u00e9 que me guiara por la calle. Bajo circunstancias normales, habr\u00eda estado aterrorizada de seguir a una ni\u00f1a tan peque\u00f1a (normalmente no tienen un sentido de direcci\u00f3n tan bueno). Pero la tienda quedaba a s\u00f3lo unas cuadras m\u00e1s all\u00e1, y confiaba que M sab\u00eda exactamente d\u00f3nde estaba. A pesar de eso, yo igual le preguntaba a M en cada esquina si ya est\u00e1bamos por llegar.<\/p>\n<p>Cuando finalmente llegamos a la tienda, fue M la que habl\u00f3 con la se\u00f1ora del mes\u00f3n y pidi\u00f3 su koyak. Fue M la que le dio 10 pesos en vez de 100 pesos, lo que signific\u00f3 que yo fui la que le entreg\u00f3 la cantidad correcta: mi momento m\u00e1s \u00fatil. Cuando salimos de la tienda, M me mir\u00f3 y me dijo \u201cSomos un buen equipo t\u00eda, \u00a1dame esos cinco!\u201d As\u00ed que le di cinco, y volvimos r\u00e1pido para que ella no llegara tarde a las clases.<\/p>\n<p>Puede que no parezca mucho, pero el hecho de que M me haya reconocido y dicho que hice un buen trabajo signific\u00f3 todo para m\u00ed. He contado esta historia miles de veces porque me conmovi\u00f3 profundamente. Fue algo peque\u00f1o, un viaje corto que s\u00f3lo dur\u00f3 unos minutos, peroes uno de los momentos m\u00e1s importantes para m\u00ed en Chile.<\/p>\n<p>Yo ya he llegado a la mitad del tiempo de mi compromiso con VE Global haciendo mi voluntariado en Hogar San Francisco de Regis. De lunes a viernes me pueden encontrar en San Fran, un hogar residencial para ni\u00f1as en situaciones de riesgo social, quienes han llegado a vivir all\u00ed por dificultades con sus familias.<\/p>\n<p>Puesto que las clases en el colegio empezaron de nuevo, mis d\u00edas se alternan entre ir a buscarlas del colegio, ayudarles con sus tareas, y hacer actividades y talleres (de arte, teatro, deporte, juegos, etc.) cuando es posible. Con un horario tan ocupado con las ni\u00f1as, especialmente por las tareas, no hay muchas oportunidades para grandes aventuras. Pero eso no significa que no haya miles de oportunidades para compartir.<\/p>\n<p>Incluso ayer, cuando casi todas las ni\u00f1as hac\u00edan sus tareas, A estaba en la sala de juegos porque ya hab\u00eda terminado las suyas. Tom\u00f3 uno de los pizarrones de juguete y me pidi\u00f3 un plum\u00f3n.  De repente ya est\u00e1bamos jugando al profesor (obvio que ella era la profesora). Fue una oportunidad donde ella pod\u00eda tomar el control y liderar la actividad, y yo feliz, dej\u00e9 que lo hiciera. A decidi\u00f3 que era una clase de matem\u00e1tica, explicando su actividad (que ten\u00eda que ver con una suma de alg\u00fan tipo) y dibuj\u00f3 muchos ejemplos con huevos en cajas antes de pedirme a m\u00ed que repitiera lo mismo que hac\u00eda. Ella me gui\u00f3 paso a paso y tom\u00f3 muy en serio su posici\u00f3n de profesora, fue un lado de ella que no hab\u00eda visto antes y una experiencia muy enriquecedora. La clase s\u00f3lo dur\u00f3 20 minutos antes de tomar onces, pero creo que eso fue m\u00e1s que s\u00f3lo una clase de huevos en cajas.<\/p>\n<p>Son momentos como esos que hacen que valga la pena estar aqu\u00ed. No s\u00f3lo tengo la oportunidad de trabajar con ni\u00f1as hermosas e inspiradoras, sino tambi\u00e9n tengo la posibilidad de trabajar con voluntarios incre\u00edbles (tengo muchas historias que contar acerca de mis compa\u00f1eras de voluntariado Katie y Marta, quienes trabajan conmigo en San Fran, pero eso ser\u00eda ya otro tema). Son todas las personas que me rodean que me ense\u00f1an mucho d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>Estoy segura de que he aprendido, aunque apuesto que seguir\u00e9 aprendiendo mucho m\u00e1s antes de terminar mi tiempo ac\u00e1, es que jam\u00e1s hay que dar por hecho estos momentos que existen entre las grandes aventuras. Quiz\u00e1s s\u00f3lo duren un par de minutos, pero confirman los motivos por los cuales nos lo hacemos en primer lugar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirando Marean, Voluntario de VE Global, enero 2015 Es un refr\u00e1n com\u00fan que las peque\u00f1as cosas de la vida son las que cuentan, pero esta filosof\u00eda no se aprecia frecuentemente. Antes de lanzarme a explicar por qu\u00e9 las peque\u00f1as cosas son de verdad las m\u00e1s grandes, les contar\u00e9 una historia que me hizo pensar en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":4050,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-4051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-voluntarios-ve"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4051"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4053,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4051\/revisions\/4053"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4050"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}