{"id":1026,"date":"2012-09-20T15:31:23","date_gmt":"2012-09-20T18:31:23","guid":{"rendered":"http:\/\/new.voluntariosesperanza.org\/por-que-me-quede-mas-tiempo\/"},"modified":"2016-02-16T17:04:35","modified_gmt":"2016-02-16T20:04:35","slug":"por-que-me-quede-mas-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/por-que-me-quede-mas-tiempo\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 Me Qued\u00e9 M\u00e1s Tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Por Jessica Wilcox<br \/>\nVoluntaria de VE de Nebraska, USA<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a Santiago, Chile, en septiembre del 2011. Habiendo cumplido el compromiso m\u00ednimo de cuatro meses con VE, pensaba quedarme hasta mediados de enero. A medida que esa fecha se iba acercando, decid\u00ed quedarme hasta finales de febrero. Y cuando febrero lleg\u00f3 y pas\u00f3, estaba seguro de que volver\u00eda a casa a finales de marzo. En alg\u00fan momento durante el mes de abril, le cont\u00e9 a mi familia que estar\u00eda de vuelta en los Estados Unidos, a m\u00e1s tardar, a finales de mayo. <\/p>\n<p>Cuando sub\u00eda al avi\u00f3n para volver a los Estados Unidos en junio, nueve meses despu\u00e9s de llegar a Chile, mi mente estaba repleta de pensamientos como \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo estar y\u00e9ndome ya?\u201d Le di a la gente una multitud de razones por las cuales hab\u00eda decidido quedarme en Chile m\u00e1s tiempo del que pretend\u00eda en un principio (quer\u00eda viajar m\u00e1s, mi espa\u00f1ol no era lo suficientemente bueno, no quer\u00eda volver a casa y tener que buscar un trabajo, etc.) Pero, en realidad, lo que me amarraba a Chile era Fundaci\u00f3n Promesa (el hogar donde trabajaba) y los 18 chicos que viv\u00edan all\u00ed.<\/p>\n<p>Voluntarios antiguos me hab\u00edan dicho que el tiempo con VE pasa volando. No me llev\u00f3 mucho tiempo darme cuenta de que no ment\u00edan y de que marcharme, despu\u00e9s de haber pasado s\u00f3lo unos pocos meses con los chicos en Promesa, no era una opci\u00f3n. Para m\u00ed, los primeros cuatro meses fueron un torbellino, tratando de adaptarme a la cultura, intentando entender el espa\u00f1ol de Chile, relacion\u00e1ndome con los chicos del hogar e intentando averiguar cu\u00e1l era mi papel all\u00ed. No creo que hubiera un momento exacto, sino m\u00e1s bien un cambio gradual, hasta que me di cuenta de que entrar en el hogar ya no significaba solamente entrar en su casa, sino entrar en mi propia casa. Esto no quiere decir que los chicos siempre me tratasen con cari\u00f1o. <\/p>\n<p>Incluso durante mis \u00faltimos meses en el hogar, a\u00fan ten\u00eda que enfrentarme a algunos de los conflictos a los que ten\u00eda que hacer cara durante mi primer mes en Promesa: recibir pu\u00f1etazos y mordiscos, que me llamasen \u201ct\u00eda tonta\u201d o que uno de los chicos me mirase fijamente a los ojos mientras hac\u00eda exactamente lo que yo le hab\u00eda dicho que no hiciera. Sin embargo, estos momentos no eran nada comparados a los momentos de tener a un ni\u00f1o en mi regazo, pidi\u00e9ndome que le leyera un libro. O los gritos de alegr\u00eda que proven\u00edan de un juego de f\u00fatbol o de \u201cpacos y ladrones\u201d. O el rostro orgulloso de un muchacho mostr\u00e1ndome algo que hab\u00eda hecho en la escuela o una buena calificaci\u00f3n en sus deberes. Las risas por alguna broma privada o un juego tonto, y los besos y abrazos que recib\u00eda al llegar e irme cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Creo que los momentos de frustraci\u00f3n hicieron que los buenos momentos fuesen a\u00fan m\u00e1s especiales, y estos hicieron que quisiera quedarme. Al ir pasando los meses, sent\u00ed que los chicos confiaban un poco m\u00e1s en m\u00ed. Sent\u00ed que los lazos y las relaciones iban haci\u00e9ndose m\u00e1s profundas y fui aprendiendo m\u00e1s sobre cada chico y pasaba m\u00e1s tiempo con ellos. Los chicos que no me hablaban mucho durante los primeros meses empezaron a darme besos en la mejilla y pedirme que jugase con ellos. El muchacho que no parec\u00eda percibir mi presencia al principio, empezar\u00eda a jugar conmigo al f\u00fatbol o a contarme sobre su d\u00eda.<\/p>\n<p>Tener que despedirme de los chicos y de la familia que hab\u00eda formado en Chile, a trav\u00e9s de VE y Promesa, fue incre\u00edblemente dif\u00edcil. Al irme, me recordaron un refr\u00e1n: \u201cQu\u00e9 afortunado soy de haber tenido algo que hace que la despedida sea tan dura.\u201d Mis despedidas fueron duras porque fue lo suficientemente afortunado de pasar cuatro meses formando lazos que, despu\u00e9s de nueve meses, se convirtieron en amistades y en relaciones que estar\u00e1n conmigo para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jessica Wilcox Voluntaria de VE de Nebraska, USA Llegu\u00e9 a Santiago, Chile, en septiembre del 2011. Habiendo cumplido el compromiso m\u00ednimo de cuatro meses con VE, pensaba quedarme hasta mediados de enero. A medida que esa fecha se iba acercando, decid\u00ed quedarme hasta finales de febrero. Y cuando febrero lleg\u00f3 y pas\u00f3, estaba seguro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":4508,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[41,40],"class_list":["post-1026","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-voluntarios-ve","tag-estadia-extendida","tag-hogar-fundacion-promesa-es"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1026"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6112,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1026\/revisions\/6112"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4508"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ve-global.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}